Senegal es uno de los pocos países africanos que nunca ha sufrido un golpe de Estado: desde la independencia de 1960 encadena alternancias pacíficas, la última en marzo de 2024, cuando Bassirou Diomaye Faye ganó la presidencia en primera vuelta diez días después de salir de prisión. Su historia enlaza los reinos wólof y tukulor del valle del río Senegal, la trata atlántica desde la isla de Gorea, un colonialismo francés que hizo de Dakar la capital de toda el África Occidental Francesa y un islam de cofradías que vertebra la vida social. En 2026 el país estrena petróleo y gas, arrastra una crisis de deuda oculta que congeló su programa con el FMI y vive la ruptura entre el presidente y su primer ministro, Ousmane Sonko, destituido en mayo.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
El poblamiento del actual Senegal es muy antiguo: en el centro del país se alzan los círculos megalíticos de Senegambia, inscritos por la UNESCO en 2006. El primer Estado conocido es Tekrur, en el valle del río Senegal, tributario del imperio de Ghana; sus gentes fueron de las primeras de África occidental en abrazar el islam. Britannica sitúa hacia 1040 el retiro fortificado que los bereberes zenaga levantaron en la desembocadura del río y que sirvió de base a los almorávides, los que convirtieron a los tukulor, conquistaron Marruecos y pasaron a España. Después el imperio de Malí extendió su influencia sobre casi todo el territorio.
Entre 1150 y 1350, siempre según Britannica, el jefe wólof Ndiadiane Ndiaye, figura semilegendaria, fundó el reino de Yolof, que federaba Walo, Cayor, Baol, Sine y Salum. En el siglo XVI la confederación se deshizo y esos reinos pasaron a competir entre sí. En el valle del río, los tukulor musulmanes instauraron a partir de 1776 una confederación teocrática en el Futa Toro. Para entonces los europeos llevaban tres siglos en la costa: los navegantes portugueses habían alcanzado estas aguas hacia 1444 y habían levantado factorías, entre ellas la de la isla de Gorea.
Colonización
Franceses, portugueses, neerlandeses e ingleses se disputaron durante dos siglos las factorías de la costa, de las que salían hacia América personas esclavizadas, y también oro y goma arábiga. Francia fundó Saint-Louis en 1659 y se hizo con Gorea en 1677, pero durante mucho tiempo no pasó de esos enclaves. El salto al interior llegó con Louis Faidherbe, nombrado gobernador por Napoleón III en 1854: cuando se retiró, en 1865, el poder francés era preponderante en casi todo el territorio del Senegal actual. Faidherbe impulsó el cultivo del cacahuete, que dio enormes beneficios y motivó el programa ferroviario de 1879, y fundó Dakar.
Senegal tuvo un estatus singular dentro del imperio: los habitantes de las «cuatro comunas» —Saint-Louis, Gorea, Rufisque y Dakar— fueron reconocidos como ciudadanos franceses, y en 1914 Blaise Diagne se convirtió en el primer africano negro elegido diputado en París. En 1895 se creó el África Occidental Francesa, cuya capital pasó en 1902 a Dakar. En paralelo nació el islam de cofradías que hoy define al país: Amadou Bamba fundó la muridiya y las autoridades coloniales lo desterraron a Gabón y después a Mauritania. La memoria colonial guarda también la matanza de tiradores senegaleses de Thiaroye, en 1944, por la que Dakar sigue reclamando disculpas a París.
Independencia y construcción del Estado
Tras votar en 1958 a favor de la Comunidad Francesa, Senegal se unió al Sudán francés en la Federación de Malí, que obtuvo la independencia el 20 de junio de 1960 y se rompió el 20 de agosto, cuando Senegal siguió su camino en solitario. El poeta Léopold Sédar Senghor fue proclamado presidente aquel septiembre, con Mamadou Dia al frente del Gobierno; su rivalidad estalló en diciembre de 1962, Dia fue acusado de intento de golpe y condenado, y la Constitución de 1963 reforzó el presidencialismo. El partido único duró hasta que Senghor autorizó en 1974 el Partido Democrático Senegalés de Abdoulaye Wade y, en 1976, un pluralismo limitado a tres formaciones.
El 31 de diciembre de 1980 Senghor se retiró voluntariamente y cedió el cargo a su primer ministro, Abdou Diouf, que gobernaría veinte años. En 1982 empezó en Casamance, la región al sur de Gambia, la rebelión independentista del Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamance, un conflicto de baja intensidad que ha perdido fuerza pero sigue sin cerrarse. Ese mismo año Senegal y Gambia formaron la Confederación de Senegambia, disuelta en 1989 sin llegar a integrarse, y una crisis fronteriza con Mauritania desembocó en expulsiones masivas de población. La primera alternancia llegó en marzo de 2000, cuando Wade derrotó a Diouf en segunda vuelta.
Historia reciente (2000–2026)
Wade fue reelegido en 2007 y perdió en 2012 su intento de tercer mandato frente a Macky Sall. Sall limitó por referéndum en 2016 los mandatos a cinco años y renovó en 2019. Su segundo mandato lo marcó el pulso con el opositor Ousmane Sonko, detenido en 2021 entre disturbios mortales, condenado en junio de 2023 y con su partido, PASTEF, disuelto. El 3 de febrero de 2024 Sall aplazó las presidenciales; el Consejo Constitucional lo declaró inconstitucional el 15 de febrero y una amnistía liberó a Sonko y a Bassirou Diomaye Faye el 14 de marzo, diez días antes de votar.
Faye ganó en primera vuelta el 24 de marzo de 2024 con el 54,28 % frente al 35,79 % de Amadou Ba —la primera victoria opositora en primera vuelta desde 1960—, nombró primer ministro a Sonko y PASTEF arrasó en las legislativas de noviembre. En junio de 2024 empezó a fluir el petróleo de Sangomar; en abril de 2025, el gas compartido con Mauritania; y el 17 de julio de 2025 Francia entregó sus últimas bases, tras 65 años de presencia militar. Pero estalló la deuda oculta heredada: el FMI congeló su programa y las cuentas revisadas situaron el endeudamiento en el 132 % del PIB. El pulso entre ambos terminó el 23 de mayo de 2026 con la destitución de Sonko, elegido tres días después presidente de la Asamblea Nacional.
Política y gobierno en 2026
A fecha de septiembre de 2026, el jefe del Estado es Bassirou Diomaye Faye, en el cargo desde el 2 de abril de 2024 según la ficha del MAEC (marzo de 2026). El jefe del Gobierno es el economista Ahmadou Al Aminou Lo, antiguo secretario general del banco central regional, nombrado el 25 de mayo de 2026 tras la destitución de Sonko; el 1 de junio PASTEF se retiró del Gobierno. Senegal es una república unitaria presidencialista, con mandato de cinco años y una sola reelección. Las últimas elecciones fueron las legislativas del 17 de noviembre de 2024, con 130 de 165 escaños para PASTEF; el siguiente ciclo correspondería a 2029. Desde julio de 2026 Faye preside además la CEDEAO.
Freedom House lo clasifica en su informe de 2025 como «Free» (libre), con 69 puntos sobre 100 y lo describe como «una de las democracias electorales más estables de África». Es una democracia real con límites: la misma fuente señala que la corrupción «sigue siendo un problema grave», que una ley de 2021 permite hasta dos años de cárcel por difamación y que el poder judicial sufre presiones con altos cargos implicados. Reporteros sin Fronteras lo sitúa en 2026 en el puesto 78 de 180 y Transparencia Internacional le da 46 sobre 100 en 2025. Para el MAEC, España es el cuarto proveedor de Senegal, con el 10 % del total.
Economía y recursos
Según la ficha del MAEC, el PIB de 2025 fue de 37.800 millones de dólares y el PIB per cápita de unos 1.970 (FMI, 2025); ocupa el puesto 169 de 193 en el Índice de Desarrollo Humano de 2023. La moneda es el franco CFA de África Occidental, de cambio fijo con el euro a 655,957 francos. Los servicios aportan la mitad del PIB, la industria un 23 % y la agricultura y la pesca un 17 %; el cacahuete, ligado a las cofradías murides, sigue siendo el gran cultivo rural. En las exportaciones mandan ya los combustibles y aceites minerales, por delante de los metales preciosos y del pescado.
El gran cambio es energético. El campo de Sangomar, a cien kilómetros al sur de Dakar y operado por Woodside con la estatal Petrosen, dio petróleo en junio de 2024; el yacimiento gasístico Grand Tortue Ahmeyim, compartido con Mauritania y operado por bp, exportó su primer cargamento de gas licuado en abril de 2025. La sombra es la deuda oculta del Gobierno anterior: más de 11.000 millones no declarados llevaron la deuda pública al 132 % del PIB a finales de 2024, el FMI congeló un programa de 1.800 millones y los bonos del país se hundieron. El 1 de septiembre de 2026 se anunció un preacuerdo técnico para un nuevo programa de 2.200 millones a tres años, condicionado a reestructurar la deuda.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Senegal tiene unos 19,7 millones de habitantes (estimación del FMI para 2025, según el MAEC). El francés es la lengua oficial; wólof, serer, pulaar, mandinga, soninké y diola son lenguas nacionales, y el wólof es la lengua franca de casi el 80 % de la población. Por carretera el francés basta en administraciones y ciudades, y unas palabras de wólof abren puertas. Los grupos de población, en cifras de 2019, son wólof (40 %), fula (27 %) y serer (16 %), más mandinga, diola y soninké. La mayoría es musulmana —entre el 90 y el 95 % según el MAEC, un 89 % frente a un 10 % de cristianos en datos de 2024— y suele pertenecer a una cofradía sufí. Touba, ciudad santa muride, acoge cada año el Gran Magal.
Son señas de identidad el mbalax de Youssou N'Dour, la lucha tradicional y la teranga. El plato emblema es el ceebu jën, arroz con pescado de Saint-Louis inscrito en 2021 en el patrimonio inmaterial de la UNESCO. Hay siete bienes del Patrimonio Mundial: Gorea, Djoudj, Niokolo-Koba, Saint-Louis, los círculos megalíticos, el delta del Saloum y los paisajes bassari, fula y bedik. Para el viajero: vestir con discreción, pedir permiso antes de fotografiar, no comer ni beber en público de día durante el ramadán y ser sobrio con el alcohol. La homosexualidad está penada con cárcel y en 2026 se endurecieron las penas.