Mali
Djenné · BluesyPete · CC BY-SA 3.0
HISTORIA Y CONTEXTO · MALI

Historia de Mali

Orígenes, colonización, independencia y situación actual — para leer o escuchar durante el viaje.

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Mali es el heredero de los grandes imperios del Sahel —Ghana, Mali y Songhai— que durante siglos controlaron el comercio transahariano del oro y la sal y convirtieron Tombuctú y Djenné en centros del saber islámico. Colonia francesa desde finales del siglo XIX e independiente en 1960, vivió una dictadura militar hasta 1991 y dos décadas de democracia imperfecta que se derrumbaron con la rebelión tuareg y el golpe de 2012. Desde los golpes de 2020 y 2021 gobierna una junta militar encabezada por Assimi Goïta, aliada con Rusia y enfrentada a Francia, la ONU y la CEDEAO. A fecha de septiembre de 2026 el país sigue en conflicto abierto y el MAEC desaconseja viajar a Mali bajo cualquier circunstancia: esta ficha es únicamente informativa.

Orígenes y reinos anteriores a la colonización

El territorio del actual Mali está poblado desde muy antiguo: en Asselar hay restos neolíticos de hacia el 5000 a. C. y en Djenné-Jeno existía un centro comercial hacia el 250 a. C. Sobre esa base creció el imperio de Ghana, un reino soninké que entre los siglos IV y XI controló las rutas transaharianas hasta la invasión almorávide de 1076.

Su heredero fue el imperio de Mali, fundado por Sundiata Keita hacia 1235 tras la batalla de Kirina. Bajo Mansa Musa (hacia 1312–1337), cuya peregrinación a La Meca en 1324–1326 repartió tanto oro que devaluó el metal en Egipto, el imperio incorporó Tombuctú y llegó a abarcar unos 1,3 millones de kilómetros cuadrados; el viajero Ibn Battuta lo visitó en 1352. Al declinar Mali, el imperio songhai, con capital en Gao y dirigido por Sonni Ali y después por los askia, dominó el Sahel hasta que un ejército marroquí de unos 4.000 mosqueteros cruzó el desierto y lo derrotó en Tondibi el 13 de marzo de 1591.

Siguieron estados menores: los reinos bambara de Segú (1712–1861) y Kaarta, el estado teocrático peul de Macina, fundado en la segunda década del siglo XIX, y el imperio tukulor de El Hadj Umar Tall, que tomó Segú en 1861 y Macina en 1864. Ese mosaico encontraron los franceses.

Colonización

La potencia colonial fue Francia, que avanzó desde el valle del Senegal. El capitán Joseph Gallieni firmó tratados de protectorado en 1880–1881 y las columnas militares tomaron Segú en 1890, año en que se creó el Sudán Francés, con Louis Archinard como primer gobernador. La resistencia de Samori Turé, cuyo imperio de Wasulu duró de 1878 a 1898, fue vencida, y hacia 1899 el control francés era efectivo. El territorio se integró en el África Occidental Francesa, se llamó Alto Senegal y Níger entre 1904 y 1921 y trasladó su capital de Kayes a Bamako en 1908.

La colonia dejó el ferrocarril Dakar–Níger, terminado en 1924, y la Oficina del Níger, que recibió 4.000 millones de francos entre 1928 y 1939 para el regadío de exportación. Dejó también el francés como lengua administrativa, el franco CFA y unas fronteras trazadas desde fuera.

Tras 1946 aparecieron partidos y una asamblea territorial, y la Unión Sudanesa–RDA de Modibo Keita se impuso. En el referéndum del 28 de septiembre de 1958 el 97 % votó por la autonomía, nació la República Sudanesa y en enero de 1959 se federó con Senegal en la Federación de Mali, independiente el 20 de junio de 1960. La federación se rompió en agosto y el 22 de septiembre de 1960 se proclamó la República de Mali.

Independencia y construcción del Estado

Modibo Keita, panafricanista y marxista, fue el primer presidente. Sustituyó a los funcionarios franceses por malienses, se alejó de París, se acercó al bloque comunista y montó una economía estatal de partido único: emitió una moneda no convertible en 1962, volvió a la zona del franco en 1967 y lanzó ese mismo año una «revolución cultural». Una primera insurrección tuareg (1962–1964) fue reprimida. El descontento acabó en el golpe del 19 de noviembre de 1968, dirigido por el teniente Moussa Traoré, que gobernó con un Comité Militar de Liberación Nacional de catorce miembros.

La constitución de 1974 y el partido único UDPM (1976) dieron forma civil al régimen; Traoré fue elegido presidente en 1979 con el 99 % de los votos y reelegido en 1985. Su etapa coincidió con las sequías del Sahel y la breve guerra de la franja de Agacher contra Burkina Faso en diciembre de 1985, zanjada por la Corte Internacional de Justicia en 1986. En 1990 volvió la rebelión tuareg.

En marzo de 1991 las revueltas urbanas y un golpe encabezado por Amadou Toumani Touré (ATT) acabaron con Traoré. ATT cumplió su palabra: en 1992 hubo elecciones libres, nueva constitución y pluripartidismo, y Alpha Oumar Konaré fue presidente, reelegido en 1997 entre acusaciones de fraude. En 2002, tras dos mandatos, se retiró.

Historia reciente (2000–2026)

ATT, elegido en 2002 y reelegido en 2007, vio asentarse a Al Qaeda del Magreb Islámico en el norte. El regreso de combatientes tuareg desde Libia en 2011 precipitó la crisis: el MNLA se alzó en enero de 2012, el ejército derrocó a ATT en marzo y en abril el norte entero estaba en manos rebeldes. En julio los yihadistas desplazaron a los tuareg, impusieron la sharía y destruyeron los mausoleos de Tombuctú.

Francia lanzó la operación Serval el 11 de enero de 2013, en julio se desplegó la MINUSMA y en agosto Ibrahim Boubacar Keita (IBK) ganó la presidencia; fue reelegido en 2018 mientras nacía el JNIM, filial de Al Qaeda.

Las protestas del M5-RFP acabaron en el golpe del 18 de agosto de 2020; el 24 de mayo de 2021 el coronel Assimi Goïta dio un segundo golpe y asumió la presidencia. Wagner llegó a finales de 2021; Francia se fue en 2022 y la MINUSMA en 2023. Mali fundó la Alianza de Estados del Sahel en septiembre de 2023 y salió de la CEDEAO. En 2025 disolvió los partidos y desde septiembre el JNIM bloquea el combustible de Bamako. El 25 de abril de 2026 una ofensiva coordinada del JNIM y del Frente de Liberación del Azawad golpeó Bamako, Kati, Gao y Kidal, mató al ministro de Defensa Sadio Camara y entregó Kidal a los separatistas.

Política y gobierno en 2026

A fecha de septiembre de 2026, según la Ficha País del MAEC (febrero de 2026), el jefe de Estado es el general Assimi Goïta, «presidente de la Transición», que llegó al poder con el golpe del 18 de agosto de 2020 y se hizo con la presidencia tras el «golpe palaciego» del 24 de mayo de 2021. El jefe de Gobierno es el general Abdoulaye Maïga, primer ministro desde el 20 de noviembre de 2024. Las últimas presidenciales fueron las de 2018; según Human Rights Watch, en julio de 2025 el parlamento de transición dio a Goïta un mandato de cinco años renovable sin elección, y no hay comicios convocados.

Es formalmente una república unitaria y en la práctica una junta militar autoritaria. Freedom House 2025 la clasifica como «Not Free» con 24 sobre 100 (6/40 en derechos políticos y 18/60 en libertades civiles) y Reporteros Sin Fronteras la sitúa en el puesto 121 de 180 en 2026.

La seguridad es crítica: el MAEC (30 de abril de 2026) «desaconseja el viaje a Mali bajo cualquier circunstancia»; HRW contaba más de 737.000 desplazados en agosto de 2025 y Crisis Group describía combates aún en agosto de 2026. España lideró la misión EUTM Mali, cerrada en mayo de 2024, y mantiene embajada en Bamako; la relación con la UE, mayor donante del país, se ha deteriorado desde la llegada de Wagner.

Economía y recursos

El oro es la principal riqueza: Mali es el tercer productor de África tras Sudáfrica y Ghana y el metal supuso en torno al 80 % de las exportaciones en 2024. Le sigue el algodón y, en fase inicial, el litio de Goulamina. Las importaciones —derivados del petróleo y bienes de consumo— llegan sobre todo de Senegal, China y Costa de Marfil, lo que hace al país muy vulnerable al cierre de corredores.

El PIB nominal fue de unos 20.700 millones de dólares en 2023 y el PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo rondaba los 2.930 dólares en 2024, según el MAEC; el Banco Mundial estimaba un crecimiento del 4,9 % en 2025, una pobreza del 36,4 % y una deuda pública del 52,9 % del PIB. Ocupa el puesto 188 de 191 en el Índice de Desarrollo Humano de 2024. La moneda es el franco CFA de África Occidental, con paridad fija de 655,957 por euro.

La economía depende de la ayuda exterior —la UE es el mayor donante—, de la minería y de la energía importada: la crisis eléctrica motivó un préstamo de 60 millones de dólares del Banco Mundial en abril de 2024 y el bloqueo yihadista del combustible desde septiembre de 2025 obligó al racionamiento nacional en enero de 2026. Con Rusia se han anunciado una refinería de oro y cooperación nuclear civil.

Sociedad: idiomas, religión y cultura

Mali tiene unos 25,2 millones de habitantes (estimación 2025, MAEC). Desde la constitución de 2023 el francés es solo «lengua de trabajo» y las trece lenguas nacionales son oficiales; la principal es el bambara, hablado por cerca del 80 %, lengua franca por carretera en el sur y el centro. En el norte se oyen songhai y tamasheq; con francés básico uno se entiende en ciudades y oficinas.

Según el MAEC, el 94 % de la población es musulmana, el 3 % cristiana y el 0,7 % animista, y los grupos principales son bambara (33 %), peul (13 %), soninké, senufo y dogón (9 % cada uno), songhai (5 %) y tuareg. La música es su embajadora: los griots, la kora de Toumani Diabaté, Ali Farka Touré, Salif Keita, Oumou Sangaré y los tuareg Tinariwen. Se come arroz y mijo con salsas de hojas y maafe; se viste el bubú y se teje el bogolán.

La UNESCO inscribió Tombuctú y Djenné (1988), la falla de Bandiagara o país dogón (1989) y la tumba de los askia en Gao (2004); Tombuctú y Djenné están en la lista en peligro. Si algún día se puede viajar: vestir con recato, pedir permiso antes de fotografiar a personas, respetar el ramadán (en 2027 empieza hacia el 8 de febrero) sin comer ni beber en público de día, y consumir alcohol solo con discreción.

Fuentes y para profundizar