Botsuana es un país de unos 2,4 millones de habitantes donde los pueblos san dejaron en las colinas de Tsodilo más de 4.500 pinturas y los reinos tswana se organizaron en torno al ganado, el agua y la asamblea de la kgotla. Protectorado británico periférico desde 1885, se independizó en 1966 bajo Seretse Khama y convirtió los diamantes, hallados en Orapa al año siguiente, en carreteras, escuelas y sanidad. Considerada una de las democracias más estables de África —«Free», con 75 puntos sobre 100, para Freedom House en 2025—, vivió en 2024 su primera alternancia, que llevó al poder a Duma Boko. En 2026 afronta la crisis del diamante natural, la venta de De Beers y el reto de diversificar una economía que depende de una sola piedra.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
Los pueblos de lenguas khoisan —khoe y san— habitan el actual territorio de Botsuana desde hace muchos miles de años. En Tsodilo, en el noroeste, el yacimiento de Depression Shelter muestra, según la Encyclopaedia Britannica, una ocupación continua desde hacia el 17.000 a. C. hasta mediados del siglo XVII, y la UNESCO documenta presencia humana en esas colinas durante al menos 100.000 años. Allí se conservan más de 4.500 pinturas en apenas diez kilómetros cuadrados, un paisaje que hambukushu y san siguen considerando sagrado, morada de los espíritus de los antepasados.
El hierro llegó pronto: Britannica fecha hacia el año 190 un horno de fundición en las colinas de Tswapong, cerca de Palapye. Entre los siglos VII y XIII prosperó en el este, cerca de Serowe, el Estado de Toutswe, basado en la cría de ganado, mientras en la región dominaban sucesivamente Mapungubwe y Gran Zimbabue. De la dinastía Phofu, fragmentada en el siglo XVI, surgieron los grandes linajes tswana: hacia 1795 ya existían los reinos bangwaketse y batawana, este último junto al lago Ngami, y los bangwato se asentaron en Shoshong. El ganado, el acceso al agua y la kgotla, la asamblea en la que el kgosi escuchaba a los hombres adultos de la comunidad, organizaban la vida política.
Colonización
El siglo XIX fue convulso. Las guerras y migraciones del difaqane desplazaron a numerosos grupos tswana; la London Missionary Society llegó en 1816, Robert Moffat completó en 1857 la traducción de la Biblia al setsuana y David Livingstone bautizó al kgosi Sechele de los bakwena. En 1852 los bakwena y otros grupos combatieron a los bóeres del Transvaal y frenaron su avance hacia el oeste. Ante el temor de que el África del Sudoeste alemana enlazara con las repúblicas bóeres, Gran Bretaña proclamó en 1885 el protectorado de Bechuanalandia, que en 1890 extendió hacia el norte hasta el lago Ngami y el río Chobe.
En 1895 tres reyes, Khama III de los bangwato, Sebele I de los bakwena y Bathoen I de los bangwaketse, viajaron a Gran Bretaña y lograron que el territorio no pasara a la British South Africa Company de Cecil Rhodes, aunque cedieron el paso del ferrocarril. Los recuerda el Three Dikgosi Monument, inaugurado en Gaborone en 2005. La presencia británica fue mínima: la capital administrativa estuvo en Mafeking, fuera del propio protectorado, de 1895 a 1964, y el impuesto por choza de 1899, sustituido después por otros tributos, empujó a muchos hombres a emigrar a las minas sudafricanas. La colonia dejó fronteras, muy poca inversión y una economía dependiente del trabajo migrante.
Independencia y construcción del Estado
El nacionalismo creció con el caso de Seretse Khama, heredero de los bangwato. Su matrimonio en 1948 con la británica Ruth Williams, blanca, incomodó al Gobierno sudafricano del apartheid, y Londres, para no enemistarse con Pretoria, le apartó de la jefatura y le desterró del protectorado en 1950; regresó en 1956. En 1962 fundó el Bechuanaland Democratic Party, que ganó con holgura las elecciones de 1965; ese año el territorio obtuvo el autogobierno y Gaborone pasó a ser la nueva capital. El 30 de septiembre de 1966 nació la República de Botsuana, con Seretse Khama como primer presidente.
El nuevo Estado partía de muy poco, pero el 1 de marzo de 1967 un equipo de De Beers descubrió el yacimiento de Orapa, que empezó a producir en 1971. Los ingresos del diamante, explotado en sociedad con De Beers, financiaron durante décadas una de las economías de crecimiento más rápido del mundo. En 1976 llegó la moneda propia, el pula, que en setsuana significa «lluvia». En el plano exterior, Botsuana se presentó como alternativa democrática al apartheid y se sumó en 1974 a los Estados de Primera Línea. A Khama, fallecido en 1980, le sucedió Quett Masire, y a este, en 1998, Festus Mogae. En los años noventa el sida golpeó al país con una de las tasas de infección más altas del mundo.
Historia reciente (2000–2026)
A comienzos de la década de 2000 Botsuana fue, según Britannica, el primer país africano que ofreció antirretrovirales gratuitos a todos sus ciudadanos, una política asociada al presidente Mogae, que recibió el premio Mo Ibrahim en 2008 y murió el 8 de mayo de 2026 a los 86 años. En esos años estalló la polémica por el traslado de los san fuera de la Reserva de Caza del Kalahari Central, iniciado en 1997 y reanudado en 2005. En diciembre de 2006 el Tribunal Superior declaró ilegales los desalojos y reconoció su derecho a volver, aunque las disputas por el agua y la caza continuaron.
Ian Khama, hijo de Seretse, gobernó de 2008 a 2018, y le sucedió Mokgweetsi Masisi. En las elecciones del 30 de octubre de 2024 el Botswana Democratic Party, en el poder desde la independencia, se hundió hasta cuatro escaños, mientras la coalición Umbrella for Democratic Change obtenía 36. Su líder, Duma Boko, juró el cargo el 1 de noviembre: fue la primera alternancia en 58 años y se desarrolló sin incidentes. El nuevo Gobierno heredó la crisis del diamante natural, castigado por los precios bajos y los diamantes de laboratorio. En febrero de 2025 firmó con De Beers un nuevo acuerdo de ventas a diez años y en agosto declaró una emergencia sanitaria por la falta de medicamentos, agravada por el recorte de la ayuda estadounidense.
Política y gobierno en 2026
A fecha de septiembre de 2026, según la ficha país del MAEC (julio de 2026), Botsuana es una república presidencialista con separación de poderes en la que el Ejecutivo domina un Parlamento unicameral. El presidente es a la vez jefe de Estado y de Gobierno: lo elige la Asamblea Nacional y, en la práctica, es el líder del partido con mayoría; el mandato es de cinco años, con un máximo de diez en el cargo. Duma Boko, abogado formado en Harvard, preside desde el 1 de noviembre de 2024, con Ndaba Gaolathe como vicepresidente. Las próximas elecciones corresponden a 2029.
Freedom House, en Freedom in the World 2025, califica a Botsuana como «Free», con 75 puntos sobre 100, y la sitúa entre las democracias más estables de África: es, en la práctica, una democracia consolidada, como confirmó la alternancia de 2024. El informe señala, con todo, sesgo en los medios públicos, demandas contra periodistas y discriminación de los san y los migrantes. Reporteros Sin Fronteras la coloca en el puesto 63 de 180 en 2026 (81 en 2025), y Transparency International le da 58 puntos sobre 100 en su último índice de percepción de la corrupción. España mantiene relaciones diplomáticas desde 1981 y atiende el país desde su embajada en Windhoek; en abril de 2026 Boko visitó España y se reunió con Pedro Sánchez y José Manuel Albares.
Economía y recursos
Según el MAEC, los diamantes suponen alrededor del 68 % de las exportaciones totales y cerca de un tercio de los ingresos públicos, y Botsuana aporta aproximadamente una quinta parte de la producción mundial. Se extraen a través de Debswana, sociedad al 50 % entre el Estado y De Beers que, según Mining.com, equivale por sí sola a una quinta parte del PIB. El Estado posee además el 15 % de la propia De Beers, cuya venta por Anglo American seguía pendiente en el verano de 2026: en julio Anglo había elegido comprador preferente a un consorcio, y Gaborone, con derecho preferente de compra, aspiraba a controlarla.
El PIB per cápita rondaba los 7.700 dólares en 2024, la economía se contrajo un 0,9 % en 2025 y el desempleo era del 25 % en 2023, según la misma ficha. La moneda es el pula. Los servicios concentran cerca del 72 % del PIB; el turismo de naturaleza, de bajo volumen y precios altos, supone menos del 10 %, y la carne de vacuno, históricamente clave, apenas un 1 % de las exportaciones. El Gobierno de Boko quiere diversificar hacia la energía solar y los servicios, y desde octubre de 2025 una reforma de la ley de minas obliga a ceder el 24 % de las nuevas concesiones a inversores locales si el Estado no adquiere esa participación.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Botsuana tenía unos 2,36 millones de habitantes en el censo de 2022. Los tswana son el grupo mayoritario —alrededor del 79 %, según Wikipedia (2024)—, seguidos de los kalanga (11 %) y los san o basarwa (3 %). Las lenguas oficiales son el inglés, de la administración, y el setsuana, de uso general; con ambas se entiende uno por carretera. Se hablan también kalanga y lenguas khoisan de clics. En religión, el MAEC cifra en un 86,5 % a quienes se declaran cristianos; los datos de 2021 que recoge Wikipedia dan un 79 % de cristianos, un 15 % sin religión y un 4 % fieles al culto tradicional a los antepasados, badimo.
La música tswana tradicional es sobre todo vocal, acompañada de instrumentos de cuerda como el segaba; en Etsha y Gumare se tejen afamadas cestas de palma mokola. El plato nacional es el seswaa, carne cocida y deshebrada, con bogobe, gachas de cereal. La gran fiesta es el Día de Botsuana, el 30 de septiembre. La UNESCO ha inscrito Tsodilo (2001) y el delta del Okavango (2014). Para quien viaja: es ilegal fotografiar instalaciones militares y gubernamentales y conviene pedir permiso antes de retratar a nadie; el comercio de marfil y fauna protegida se castiga con dureza. Y el perro no puede entrar en ningún parque ni concesión.