Argelia es el país más extenso de África, 2.381.741 km² en los que el Sáhara ocupa la mayor parte y casi toda la población se concentra en la franja mediterránea. Su historia encadena reinos amazigh, Cartago y Roma, la islamización árabe, las dinastías medievales del Magreb y tres siglos de regencia otomana, antes de 132 años de colonización francesa y de una guerra que terminó con la independencia el 5 de julio de 1962. Desde entonces el poder gira en torno al Frente de Liberación Nacional y al ejército, con una economía sostenida por el gas y el petróleo. Para el viajero es un país de acceso complicado: visado obligatorio, frontera con Marruecos cerrada desde 1994 y un sur sahariano que solo se recorre con agencia local autorizada.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
El poblamiento del actual territorio argelino es antiquísimo: en Ain Hanech se han documentado herramientas de piedra atribuidas a una antigüedad en torno a 1,8 millones de años, y en 1954 se hallaron fósiles de Homo erectus de unos 700.000 años. Entre el sexto y el segundo milenio antes de nuestra era se desarrollaron culturas neolíticas cuyo testimonio más espectacular son los frescos rupestres del Tassili n'Ajjer, hoy Patrimonio Mundial.
Los pueblos amazigh —bereberes— son el sustrato de todo lo que vino después. Frente a la Cartago fundada por comerciantes fenicios de Tiro, Masinisa unificó el reino de Numidia en el siglo II a.C.; Roma destruyó Cartago en 146 a.C. y acabó anexionando los territorios amazigh, que se convirtieron en granero imperial y dejaron ciudades como Timgad, Djémila o Tipasa. Tras vándalos y bizantinos llegó la conquista árabe, resistida por el rey cristiano Kusayla, que venció a Sidi Ocba en 689, y por la reina Dihya, la Kahena, vencedora en Meskiana en 693; los omeyas completaron la conquista hacia 711.
Siguieron los rustemíes de Tiaret, los fatimíes, los ziríes y hammadíes, los almorávides, los almohades —que unificaron el Magreb hacia 1146-1160— y los zayyánidas de Tremecén. Desde 1516, con la llegada de los hermanos corsarios Aruj y Jeireddín Barbarroja, Argel quedó integrada en el Imperio otomano como regencia gobernada por beylerbeyes y, desde 1671, por deys.
Colonización
La potencia colonial fue Francia. El 14 de junio de 1830 unos 34.000 soldados franceses al mando del general De Bourmont desembarcaron en Sidi Ferruch, 27 kilómetros al oeste de Argel; la ciudad capituló el 5 de julio de 1830 y el dey Hussein se rindió. Lo que empezó como expedición punitiva se convirtió en una conquista larguísima: la resistencia del emir Abd el-Kader se prolongó entre 1832 y 1847 —con el paréntesis del tratado de Tafna de 1837, roto por Francia en 1839— y la pacificación del conjunto del territorio no se dio por concluida hasta 1903.
Argelia no fue una colonia cualquiera sino un territorio de poblamiento integrado en el Estado francés: desde 1848 el norte se organizó en tres departamentos —Argel, Orán y Constantina— jurídicamente parte de Francia. Los europeos pasaron de unos 25.000 en 1839 a más de 109.000 en 1847 y a 1,6 millones en 1962, en torno al 15% de la población. El decreto Crémieux de 24 de octubre de 1870 concedió la ciudadanía francesa a los judíos argelinos, mientras el Code de l'indigénat, formalizado el 28 de julio de 1881, mantenía a la mayoría musulmana en un estatuto subordinado.
La herencia colonial sigue visible: el trazado urbano y ferroviario, el uso extendido del francés y una memoria dolorosa cuyo hito más citado es la represión del 8 de mayo de 1945.
Independencia y construcción del Estado
El 1 de noviembre de 1954 el Frente de Liberación Nacional y su brazo armado, el Ejército de Liberación Nacional, iniciaron la insurrección conocida como Toussaint Rouge. La guerra duró siete años y cuatro meses e incluyó la batalla de Argel desde septiembre de 1956, el putsch de los generales del 22 de abril de 1961 y la violencia de la OAS. Los acuerdos de Évian, de marzo de 1962, abrieron el alto el fuego del 19 de marzo; el referéndum de julio arrojó un 99,72% a favor y la independencia se proclamó el 5 de julio de 1962. Las cifras de muertos varían mucho: las francesas hablan de entre 140.000 y 153.000 combatientes argelinos, y las argelinas elevan el total, con civiles, a entre 400.000 y 1,5 millones. Unos 900.000 pieds-noirs salieron hacia Francia y muchos harkis sufrieron represalias.
La primera Constitución se promulgó en septiembre de 1963 con Ahmed Ben Bella. En 1965 Houari Boumédiène lo derrocó mediante un golpe militar e impuso un modelo de partido único, industrialización pesada y nacionalización de los hidrocarburos. El giro hacia el pluralismo acabó mal: el Frente Islámico de Salvación ganó la primera vuelta de las legislativas de 1991, el proceso se anuló y el país entró en la llamada década negra, una guerra civil que entre 1991 y 2002 causó más de 100.000 muertos.
Historia reciente (2000-2026)
El siglo se abre con Abdelaziz Buteflika, elegido presidente en 1999, que cerró la década negra mediante la Concordia Civil de 1999 y la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional de 2005, basadas en amnistías amplias. La reforma constitucional de 2008 eliminó el límite de mandatos y le permitió encadenar reelecciones pese a su mala salud. Los altos precios del petróleo financiaron una paz social costosa y Argelia sorteó las revueltas árabes de 2011 sin cambio de régimen.
El punto de inflexión llegó el 22 de febrero de 2019, cuando el anuncio de un quinto mandato desencadenó el Hirak, un movimiento de protestas pacíficas y masivas. Buteflika dimitió el 2 de abril de 2019. Las presidenciales del 12 de diciembre de 2019, boicoteadas por buena parte del movimiento, las ganó Abdelmadjid Tebboune con el 58% de los votos y una participación inferior al 40%; tomó posesión el 19 de diciembre de 2019. Un referéndum constitucional del 1 de noviembre de 2020 aprobó una nueva reforma con un 66,68% de síes.
En paralelo se deterioraron las relaciones con Marruecos: Argel rompió relaciones diplomáticas el 24 de agosto de 2021, cerró su espacio aéreo a la aviación marroquí el 22 de septiembre y no renovó el contrato del gasoducto Magreb-Europa el 31 de octubre de ese mismo año.
Política y gobierno en 2026
Argelia es una república presidencialista desde 2008. A fecha de septiembre de 2026, según la Ficha País del Ministerio de Asuntos Exteriores de España de julio de 2026, el jefe del Estado es Abdelmadjid Tebboune, en el cargo desde el 19 de diciembre de 2019 y reelegido el 7 de septiembre de 2024 con el 84,3% de los votos y un 46,1% de participación; el primer ministro es Sifi Ghrieb desde 2025. Las últimas legislativas fueron el 2 de julio de 2026, ganadas por el Frente de Liberación Nacional con una participación mínima histórica en torno al 21%.
En la práctica no es una democracia. Freedom House, en Freedom in the World 2025, clasifica a Argelia como «Not Free» con 31 puntos sobre 100 —10 sobre 40 en derechos políticos y 21 sobre 60 en libertades civiles— y describe un país controlado por una élite militar y por el FLN, con elecciones fraudulentas, represión de las protestas y corrupción. Reporteros Sin Fronteras lo sitúa en el puesto 145 de 180 en 2026, con 37,38 puntos.
El Ministerio español, en su página del 7 de mayo de 2026, desaconseja los campamentos saharauis de Tinduf y pide precaución en las zonas fronterizas con Malí, Níger, Túnez y Libia. Con España rige el Tratado de Amistad de 2002 y con la Unión Europea el Acuerdo de Asociación del mismo año.
Economía y recursos
La principal fuente de riqueza son los hidrocarburos. Según la Ficha País del Ministerio de Asuntos Exteriores de España de julio de 2026, los hidrocarburos aportaron el 16,83% del PIB en 2024 —más del 30% contando los servicios asociados— y concentran cerca del 90% de las exportaciones, gestionadas en gran medida por la empresa estatal Sonatrach. Las exportaciones sumaron 51.910 millones de dólares en 2024, con Italia (25,2%), España (16,6%) y Francia (13,1%) como principales clientes, y las importaciones 47.923 millones, con China (29,3%) al frente. Argelia suministra el 38,5% del gas que importa España.
La moneda es el dinar argelino, dividido en cien céntimos, con un cambio aproximado de 0,007 euros por dinar, aunque conviene contar con un mercado paralelo. El PIB per cápita estimado para 2025 es de unos 6.100 dólares según la misma ficha y de 6.051 dólares según el Banco Mundial, que sitúa el PIB total en unos 287.000 millones de dólares. El crecimiento fue del 3,6% en 2024 y del 3,8% en 2025, con un paro en torno al 11,6% y una inflación del 3,5% en 2025.
Esa dependencia es también la gran vulnerabilidad: en 2025 el déficit fiscal rondaba el 10,2% del PIB y el saldo por cuenta corriente el -7,7%, con reservas exteriores de unos 59.400 millones de dólares. El turismo sigue siendo marginal.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Argelia tenía 46,7 millones de habitantes en 2024 según la ficha española y 47,4 millones en 2025 según el Banco Mundial. Cerca del 70% es urbana, con unos 283 habitantes por kilómetro cuadrado en el norte y menos de 2 en el sur. La población es una mezcla de árabes y amazigh, con comunidades cabileñas, chaouis, mozabitas y tuareg. El árabe y el tamazight son lenguas oficiales —el tamazight desde 2016—, pero en la carretera lo práctico es el árabe dialectal y, sobre todo, el francés. El islam suní es la religión del 95%, con una minoría cristiana de unas 150.000 personas.
La cultura mezcla raíces amazigh, árabes, andalusíes y mediterráneas: el raï de Orán, el chaabi, la música andalusí y los cantos targui; cuscús, chorba y makrout. Son fiestas el 1 de noviembre, el 5 de julio y el Yennayer del 12 de enero. La UNESCO reconoce siete sitios: Tassili n'Ajjer, el valle del M'Zab, Timgad, Djémila, Tipasa, la Qal'a de Beni Hammad y la Casbah de Argel.
Conviene vestir discreto, con hombros y rodillas cubiertos, sobre todo fuera de Argel y Orán, y no fotografiar personas ni instalaciones militares sin permiso. El ramadán, que en 2027 empieza en torno al 8 de febrero, altera horarios: es de buen gusto no comer ni fumar en público durante el día. El alcohol existe, pero es caro y discreto.