Zimbabue toma su nombre de Gran Zimbabue, la ciudad de piedra que entre 1100 y 1450 controló parte del comercio de oro con el Índico, y su territorio conserva en Matobo una ocupación humana de decenas de miles de años. La conquista de la compañía de Cecil Rhodes en 1890, el reparto racial de la tierra y la declaración unilateral de independencia de 1965 desembocaron en una guerra de liberación y en la independencia de 1980. Desde entonces gobierna el ZANU-PF: tras Gukurahundi, la reforma agraria, la hiperinflación y el golpe de 2017, la reforma constitucional de 2026 prolonga el mandato de Mnangagwa hasta 2030. Para quien viaja, el dólar sigue mandando junto al ZiG.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
El paisaje de Zimbabue guarda una de las ocupaciones humanas más largas de África austral. En las colinas de Matobo, la UNESCO describe una relación casi ininterrumpida entre las personas y su entorno durante los últimos 100.000 años y pinturas rupestres de al menos 13.000. Esas rocas siguen siendo sagradas: allí tiene sus santuarios la religión Mwari, la tradición oracular más poderosa del sur del continente según la UNESCO.
Los san poblaron la región hasta hace unos dos mil años, cuando llegaron hablantes de lenguas bantúes. Tras el reino de Mapungubwe surgió el estado que dio nombre al país. Gran Zimbabue se levantó entre 1100 y 1450; en el siglo XIV superaba los 10.000 habitantes, y en sus ruinas han aparecido cuentas de vidrio y porcelana de China y Persia y monedas árabes de oro de Kilwa, prueba de su papel en el comercio del Índico. Sus pájaros de esteatita son hoy el emblema nacional. Hacia 1450 se abandonó, cuando su entorno deforestado ya no podía alimentarla. Le siguieron el estado Torwa, con capital en Khami entre 1450 y 1650 —donde se ha encontrado incluso porcelana española—, el reino de Mutapa, aproximadamente entre 1450 y 1760, y el imperio Rozvi, nacido frente a la presión portuguesa. En las décadas de 1830 y 1840, Mzilikazi fundó el estado ndebele cerca de la actual Bulawayo.
Colonización
La conquista llegó desde el sur y de la mano de una empresa privada. En 1888, Cecil Rhodes obtuvo del rey ndebele Lobengula la llamada Concesión Rudd, que otorgaba derechos mineros y de administración, y su British South Africa Company envió una Columna de Pioneros que el 13 de septiembre de 1890 izó la bandera británica en Fort Salisbury, la actual Harare. La guerra de 1893 quebró el reino ndebele. Entre marzo de 1896 y octubre de 1897 estalló el gran levantamiento shona y ndebele, recordado en Zimbabue como Primera Chimurenga; fue derrotado, y sus guías espirituales, Nehanda y Kaguvi, fueron ejecutados en 1898, el año en que el territorio adoptó el nombre de Rodesia del Sur.
En octubre de 1923 la colonia obtuvo autogobierno bajo control de los colonos. La Ley de Reparto de Tierras de 1930 dividió el suelo según criterios raciales, y en 1979 los granjeros blancos controlaban el 73,8 % de las tierras más fértiles: ahí está la raíz del conflicto agrario posterior. Entre 1953 y 1963 el territorio formó parte de la Federación de Rodesia y Nyasalandia. Rhodes fue enterrado en 1902 en la colina de Malindidzimu, el World's View de Matobo, dentro de ese paisaje sagrado anterior; conviene visitar su tumba y los museos de Bulawayo con esta historia presente, no como monumentos neutrales.
Independencia y construcción del Estado
El 11 de noviembre de 1965 el gobierno de Ian Smith declaró unilateralmente la independencia para mantener el poder en manos de la minoría blanca. La guerra de guerrillas, que se fecha entre 1964 y 1979, enfrentó al régimen rodesio, apoyado por Sudáfrica y Portugal, con dos movimientos: el ZANLA, brazo armado del ZANU de Robert Mugabe, respaldado por China, y el ZIPRA, del ZAPU de Joshua Nkomo, respaldado por la Unión Soviética. El arreglo interno de 1978 creó la efímera Zimbabue-Rodesia del obispo Abel Muzorewa, sin reconocimiento internacional, y los acuerdos de Lancaster House, en diciembre de 1979, pusieron fin a una guerra que costó más de 20.000 vidas.
El ZANU-PF ganó las elecciones de 1980 con el 63 % de los votos y Zimbabue fue independiente el 18 de abril de 1980. Lancaster House imponía que la tierra solo cambiara de manos entre comprador y vendedor voluntarios. Entre 1983 y 1987, la campaña conocida como Gukurahundi en Matabeleland y Midlands causó al menos 20.000 muertes civiles; en diciembre de 1987 ZANU y ZAPU se fusionaron y el 1 de enero de 1988 Mugabe asumió una presidencia ejecutiva. En diciembre de 1997 se pagaron indemnizaciones a los veteranos de guerra y en 1998 el ejército intervino en la República Democrática del Congo, dos gastos que tensaron las cuentas públicas.
Historia reciente (2000–2026)
En febrero de 2000 comenzó la reforma agraria acelerada: el Estado ocupó unos 110.000 kilómetros cuadrados de granjas comerciales. Corregía una desigualdad colonial real, pero por vías violentas y politizadas, y la producción se hundió; en 2008 la cosecha de tabaco era apenas el 21 % de la del año 2000. En 2002 la Commonwealth suspendió a Zimbabue por violaciones de derechos humanos y en 2003 el país la abandonó. La crisis culminó en 2008 con una hiperinflación que obligó a dolarizar la economía y con unas elecciones disputadas en las que Morgan Tsvangirai obtuvo el 47,9 % en la primera vuelta; en febrero de 2009 se formó un Gobierno de Unidad Nacional que duró hasta 2013, año de la Constitución vigente.
El 15 de noviembre de 2017 el ejército intervino, Mugabe dimitió el 21 y Emmerson Mnangagwa juró el cargo el 24. Mnangagwa ganó las elecciones de 2018 y las del 23 y 24 de agosto de 2023, estas con el 52,6 % frente al 44 % de Nelson Chamisa, que denunció fraude; la misión de la SADC concluyó que no se ajustaron a la Constitución ni a sus directrices. En 2020 el Gobierno pactó 3.500 millones de dólares de compensación a los granjeros expropiados; los primeros pagos llegaron en abril de 2025.
Política y gobierno en 2026
A fecha de septiembre de 2026, Zimbabue es una república presidencialista en la que Emmerson Mnangagwa, de 83 años, es jefe de Estado y de Gobierno desde noviembre de 2017. El ZANU-PF gobierna desde 1980 y en 2023 logró 177 escaños de la Asamblea Nacional frente a 103 de la CCC. Chamisa abandonó la CCC en enero de 2024 denunciando infiltración estatal.
El cambio clave es la Enmienda Constitucional n.º 3, firmada el 7 de julio de 2026 tras aprobarse por amplia mayoría en ambas cámaras. Alarga los mandatos de cinco a siete años, sustituye la elección directa del presidente por una votación del Parlamento y permite a Mnangagwa seguir hasta 2030 en lugar de 2028; no hubo referéndum, pese a que la oposición lo considera obligatorio. Human Rights Watch denunció detenciones y palizas a sus detractores. La ficha del MAEC, de junio, aún preveía elecciones en 2028.
Freedom House lo califica como «No libre», con 26 puntos sobre 100 en 2025 y describe un gobierno autoritario desde la independencia: en la práctica es un autoritarismo con elecciones, no una democracia. Reporteros Sin Fronteras lo sitúa en el puesto 124 de 180 en 2026, y la fiscalía reconoce que la corrupción cuesta miles de millones al año. Según el MAEC, las relaciones con España son amistosas y sin contenciosos; la UE mantiene un diálogo político anual.
Economía y recursos
Según el MAEC (junio de 2026), la agricultura aporta solo un 5 % del PIB, pero el sector primario emplea al 60 % de la población activa. Exporta sobre todo oro y otros minerales, tabaco y azúcar; es gran productor de platino y el primer productor africano de litio, cuyo concentrado no podrá exportarse sin refinar desde enero de 2027. Las remesas de entre cuatro y siete millones de emigrantes, sobre todo en Sudáfrica, equivalen a un 11 % del PIB.
El PIB per cápita ronda los 2.200 dólares según el MAEC (2025); otras estimaciones del FMI lo sitúan cerca de 3.000. El crecimiento cayó al 1,7 % en 2024 por la sequía de El Niño y rebotó al 6 % en 2025. La deuda, de unos 23.000 millones de dólares, está en impago; en abril de 2026 se firmó un programa supervisado con el FMI.
El ZiG nació en abril de 2024 a 13,56 por dólar y se devaluó en septiembre de ese año. A comienzos de septiembre de 2026 cotizaba oficialmente a unos 26–27 por dólar y a unos 32 en el mercado paralelo, con inflación anual en mínimos. El dólar estadounidense es legal al menos hasta finales de 2030 y domina la mayoría de los pagos. Para el viaje: efectivo en dólares, en billetes pequeños y en buen estado, porque escasea el cambio.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Tiene unos 17,2 millones de habitantes (estimación de 2025), con una edad media de 18 años. El censo de 2022 contó un 82 % de población shona, un 14 % ndebele y un 0,16 % de blancos. La Constitución reconoce 16 lenguas oficiales; el inglés domina en la administración, así que será la lengua útil en fronteras y controles, mientras el shona y el ndebele son los más hablados en la calle. Según datos de 2017, el 84 % es cristiano —sobre todo protestante—, el 10 % no declara religión y el 4,5 % sigue creencias tradicionales.
El plato de cada día es la sadza, pasta espesa de harina de maíz con verduras, legumbres o carne. La mbira, instrumento de láminas que la UNESCO reconoció en 2020 junto a Malaui, alimentó la música chimurenga de Thomas Mapfumo; Oliver Mtukudzi y el sungura, el género más popular, completan el repertorio. La danza Mbende Jerusarema es patrimonio inmaterial desde 2008. Hay cinco sitios del Patrimonio Mundial: Mana Pools, Gran Zimbabue, Khami, las cataratas Victoria y Matobo; Gonarezhou y Chimanimani aspiran a serlo. Las fiestas mayores son el 18 de abril, el Día de los Héroes, en agosto, y el 22 de diciembre.
Para el viaje: no fotografiar policía, militares, edificios oficiales ni manifestaciones; evitar comentarios sobre el presidente, que son delito, y llevar siempre copia del pasaporte y del visado.