Zambia reúne herencias bantúes y reinos como los lozi, bemba, lunda y ngoni sobre un territorio que la British South Africa Company convirtió en Rodesia del Norte. Alcanzó la independencia el 24 de octubre de 1964 bajo Kenneth Kaunda y fue Estado de primera línea frente al colonialismo y el apartheid, a costa de ataques y dificultades económicas. El multipartidismo regresó en 1991. A septiembre de 2026, Hakainde Hichilema acaba de iniciar un segundo mandato tras las elecciones de agosto. El cobre sigue sosteniendo exportaciones e ingresos, mientras la deuda, la desigualdad y la fragilidad hidroeléctrica limitan el desarrollo. Por el país conviven el inglés oficial con grandes áreas de bemba, nyanja, tonga y lozi.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
El territorio de la Zambia actual fue ocupado primero por comunidades cazadoras-recolectoras y, durante el primer milenio de nuestra era, por sucesivas poblaciones de lenguas bantúes que extendieron la agricultura, la ganadería y la metalurgia del hierro. No existió un único Estado precursor. En el oeste, la llanura inundable del alto Zambeze sostuvo el reino lozi, con capitales estacionales y una autoridad, el Litunga, que todavía conserva relevancia cultural. La ceremonia Kuomboka recuerda cada año el traslado de la corte desde Lealui cuando crece el agua.
En el norte y el centro actuaron jefaturas y redes vinculadas a los mundos luba y lunda, mientras los bemba consolidaron su poder en el nordeste. En el este, los chewa y otros pueblos conectaron con el espacio maravi; durante el siglo XIX llegaron grupos ngoni desplazados por las guerras del África austral. Comerciantes suajilis, árabes y portugueses enlazaron parte del interior con las costas del Índico y del Atlántico, y la demanda de marfil y personas esclavizadas alteró equilibrios locales. Estas historias explican por qué las fronteras posteriores reunieron lenguas, autoridades tradicionales y memorias políticas diversas.
Colonización
A finales del siglo XIX, la British South Africa Company de Cecil Rhodes obtuvo concesiones y tratados cuya legitimidad fue disputada por las sociedades locales. La compañía impuso administración sobre dos territorios, North-Western Rhodesia y North-Eastern Rhodesia, reunidos en 1911 como Northern Rhodesia. En 1924, el gobierno británico sustituyó a la compañía y convirtió el territorio en protectorado. La frontera colonial separó comunidades relacionadas y orientó la economía hacia el sur.
El hallazgo y explotación a gran escala de cobre transformó el Copperbelt desde las décadas de 1920 y 1930. Minas, ferrocarril y ciudades atrajeron mano de obra africana, pero la propiedad, los salarios y los derechos políticos siguieron marcados por jerarquías raciales. Entre 1953 y 1963, Londres integró Rodesia del Norte en la Federación de Rodesia y Nyasalandia junto con Rodesia del Sur y Nyasalandia. La oposición a una federación dominada por colonos blancos impulsó el nacionalismo. El African National Congress de Harry Nkumbula y, después, el United National Independence Party de Kenneth Kaunda movilizaron sindicatos, áreas rurales y ciudades. La federación se disolvió en 1963 y la transición constitucional llevó a elecciones y a la independencia al año siguiente.
Independencia y construcción del Estado
Zambia se independizó el 24 de octubre de 1964 y Kenneth Kaunda se convirtió en su primer presidente. El nuevo Estado heredó escasez de personal formado, una economía muy dependiente del cobre y rutas comerciales que atravesaban territorios todavía gobernados por minorías blancas. Kaunda defendió el humanismo zambiano y apoyó movimientos de liberación de Angola, Mozambique, Namibia, Sudáfrica y Rodesia. Esa condición de Estado de primera línea dio refugio y apoyo político, pero también expuso al país a incursiones, sabotajes y al cierre de corredores meridionales. El ferrocarril TAZARA hacia Dar es Salaam, construido con ayuda china y abierto en los años setenta, buscó una salida alternativa al Índico.
El Gobierno amplió educación, sanidad e infraestructuras y tomó participaciones estatales en las minas. Desde 1972-1973, Zambia funcionó como Estado de partido único bajo UNIP. La caída del precio del cobre, el encarecimiento del petróleo, la deuda y una administración ineficiente redujeron los recursos disponibles. La austeridad y el coste de vida provocaron protestas en los años ochenta. Bajo presión social y sindical, Kaunda restauró el multipartidismo. Frederick Chiluba y el Movement for Multiparty Democracy ganaron las elecciones de 1991, cerrando veintisiete años de presidencia de Kaunda mediante una transferencia pacífica.
Historia reciente (2000–2026)
Tras las privatizaciones y turbulencias de los años noventa, Levy Mwanawasa gobernó desde 2002 hasta su muerte en 2008; su etapa combinó crecimiento minero, alivio de deuda y campañas anticorrupción, aunque los beneficios se distribuyeron de forma desigual. Rupiah Banda completó el mandato y perdió en 2011 ante Michael Sata, del Patriotic Front. Sata murió en 2014. Edgar Lungu ganó las elecciones de 2015 y 2016, en un contexto de creciente endeudamiento y restricciones al espacio opositor. En 2020 Zambia se convirtió en el primer país africano que suspendió pagos soberanos durante la pandemia.
Hakainde Hichilema, de la UPND, derrotó a Lungu en agosto de 2021. Su Gobierno reabrió relaciones con acreedores, restableció educación primaria y secundaria gratuita y promovió inversión minera, pero afrontó sequía, apagones, inflación y un proceso de reestructuración de deuda lento. Según la Presidencia, Hichilema obtuvo un segundo mandato en las elecciones del 13 de agosto de 2026 con 2.965.326 votos frente a 1.856.217 de Brian Mundubile; la proclamación fue el 18 de agosto y juró el cargo el 1 de septiembre. La fuente oficial de resultados de la ECZ consultada mostraba datos incompletos, por lo que estas cifras se atribuyen expresamente al comunicado presidencial.
Política y gobierno en 2026
A septiembre de 2026, Hakainde Hichilema es presidente y Mutale Nalumango vicepresidenta; ambos acaban de iniciar un segundo mandato de cinco años. Zambia es una república presidencial con Asamblea Nacional unicameral y diez provincias. El presidente es a la vez jefe de Estado y de Gobierno, y debe superar el 50 % de los votos válidos para ser elegido. Autoridades tradicionales reconocidas por el Estado mantienen funciones culturales y locales, especialmente visibles en regiones como Barotseland.
Freedom House clasificó Zambia como Partly Free, 53/100, en su informe de 2025. La organización reconoció elecciones competitivas y alternancia, pero señaló restricciones a la prensa y a la reunión, uso de leyes de difamación o ciberdelincuencia contra críticos, debilidad institucional y discriminación. Esa evaluación se refiere principalmente a 2024 y no juzga por sí sola las elecciones de 2026. El relevo pacífico de 2021 fue importante, pero no elimina riesgos de concentración ejecutiva ni problemas de independencia de organismos públicos. Para el viajero, las protestas y actos partidistas requieren distancia prudente; las fotografías de policía, instalaciones militares y pasos fronterizos deben evitarse salvo autorización.
Economía y recursos
El cobre es el principal producto de exportación y el núcleo histórico del Copperbelt; también se extraen cobalto, oro, manganeso y esmeraldas. La agricultura emplea a gran parte de la población y produce maíz, azúcar, tabaco, algodón y cultivos comerciales, pero depende de lluvias irregulares. El turismo se apoya en Victoria Falls y grandes áreas protegidas, mientras el corredor de Lobito y TAZARA buscan diversificar las salidas logísticas de un país sin litoral.
El Banco Mundial calculó un crecimiento real del 3,8 % en 2025 y registró una moderación de la inflación hasta el 7,1 % en marzo de 2026. Aun así, Zambia seguía en alto riesgo de sobreendeudamiento y la pobreza y la desigualdad continuaban elevadas. La sequía reciente reveló otra fragilidad: una matriz eléctrica dominada por la hidroelectricidad puede sufrir déficits severos cuando bajan los embalses. La moneda es el kwacha zambiano. La ficha del MAEC estimaba 21,1 millones de habitantes en 2024 y un PIB por persona de unos 1.370 dólares en 2023. Las cifras nacionales ocultan diferencias marcadas entre Lusaka, las zonas mineras y distritos rurales con servicios mucho más escasos.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
El inglés es oficial y funciona en administración, enseñanza y señalización. En la vida cotidiana dominan lenguas zambianas: bemba en amplias zonas del norte y el Copperbelt, nyanja en Lusaka y el este, tonga en el sur y lozi en el oeste, junto con kaonde, lunda, luvale y muchas otras. La ficha del MAEC describe una población mayoritariamente cristiana y pequeñas comunidades musulmanas, hindúes y bahaíes; las prácticas religiosas y las tradiciones familiares se entrecruzan y no deben reducirse a porcentajes rígidos.
Las autoridades tradicionales y ceremonias como Kuomboka, Nc’wala, Umutomboko y Likumbi Lya Mize mantienen gran visibilidad. La cestería lozi, los tejidos, la música coral y los mercados urbanos forman parte de una cultura contemporánea, no de un decorado detenido en el pasado. Nshima —una masa de maíz— acompaña verduras, legumbres, pescado o carne. Saludar antes de plantear una petición, pedir permiso para retratos y seguir las indicaciones de jefaturas o guías son gestos básicos. Mosi-oa-Tunya/Victoria Falls es el único bien zambiano inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial; Bangweulu, Kalambo, Kasanka y otros lugares figuraban en la lista indicativa actualizada en 2026, no como bienes ya inscritos.