Sierra Leona nació de un experimento abolicionista: Freetown, la ciudad libre, fundada en 1792 por antiguos esclavos llegados de Nueva Escocia, a solo treinta kilómetros río abajo del castillo negrero de Bunce Island. Los británicos la gobernaron partida en dos, colonia costera y protectorado interior, y esa fractura alimentó la guerra civil de 1991 a 2002, la de los niños soldado, las amputaciones y los diamantes de sangre, que acabó con Charles Taylor condenado a cincuenta años. Después llegó el ébola de 2014. Hoy es una democracia imperfecta, pobre y pacífica, que vive del hierro y del arroz y en la que todo el mundo se entiende en krio.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
El territorio de Sierra Leona lleva poblado al menos dos mil quinientos años por pueblos como los temne, los mende, los sherbro y los limba, organizados en jefaturas y no en grandes imperios. El nombre viene de fuera: en 1462 el navegante portugués Pedro de Sintra bautizó aquellas montañas boscosas que caen sobre el mar como Serra Leoa, y de ahí pasó a todos los mapas europeos.
Lo que vino después explica buena parte del país. En la desembocadura del río Rokel, a unos treinta y dos kilómetros aguas arriba de la actual Freetown, los británicos levantaron el castillo negrero de Bunce Island, activo desde alrededor de 1670 hasta cerca de 1840, con una interrupción tras un asalto en 1728 y un abandono que duró hasta mediados de la década de 1740. Fue el mayor establecimiento esclavista británico de la llamada Costa del Arroz y por él salieron decenas de miles de personas, sobre todo hacia Charleston y Savannah. Los plantadores de Carolina del Sur y Georgia pagaban precios más altos por cautivos de esta costa porque dominaban la técnica del cultivo del arroz, y de ahí procede la cultura gullah del sureste de Estados Unidos. Bunce Island figura desde 2012 en la lista indicativa del Patrimonio Mundial.
Colonización
Sierra Leona nació como un experimento abolicionista. En 1787 desembarcaron en la península unos cuatrocientos colonos negros y sesenta blancos en un asentamiento que fracasó; en 1792 llegaron casi mil doscientos Black Loyalists desde Nueva Escocia —antiguos esclavos que habían luchado del lado británico en la guerra de independencia estadounidense a cambio de su libertad— y fundaron Freetown, la ciudad libre. Se les sumaron después los cimarrones jamaicanos y, sobre todo, los africanos liberados de los barcos negreros que interceptaba la Marina británica. De esa mezcla salieron los krios y su lengua.
En 1808 la Corona asumió el control directo y convirtió Freetown en colonia. El interior siguió fuera durante casi un siglo, hasta que en 1896 Gran Bretaña declaró el protectorado y, en 1898, impuso un impuesto por cabaña que desató la Hut Tax War encabezada por Bai Bureh. El resultado fue un país gobernado en dos mitades: una colonia costera krio con derechos, escuelas e instituciones como el Fourah Bay College, y un protectorado interior de mendes y temnes administrado de forma indirecta y sin los mismos privilegios. Esa fractura entre costa e interior sobrevivió a la independencia y sigue explicando buena parte de la política sierraleonesa.
Independencia y construcción del Estado
Sierra Leona se independizó el 27 de abril de 1961 con Milton Margai, del Partido Popular de Sierra Leona, como primer ministro. En 1971 Siaka Stevens transformó el país en república presidencial y en 1978 lo convirtió en un Estado de partido único bajo el Congreso de Todo el Pueblo; le sucedió en 1985 Joseph Saidu Momoh, con la economía ya devorada por la corrupción y el contrabando de diamantes.
En marzo de 1991 el Frente Revolucionario Unido de Foday Sankoh entró desde Liberia con el apoyo de Charles Taylor y desencadenó once años de guerra civil. Fue un conflicto de crueldad deliberada: reclutamiento masivo de niños soldado y amputación de manos y brazos a civiles como método de terror. Lo financiaba el diamante aluvial del este, en Kono y Kenema, los llamados diamantes de sangre, vendidos fuera de todo control. Intervinieron la fuerza africana ECOMOG, la misión de Naciones Unidas UNAMSIL y, en 2000, la operación británica Palliser, que estabilizó Freetown. La guerra dejó alrededor de cincuenta mil muertos y cientos de miles de desplazados, y terminó en 2002, con Ahmad Tejan Kabbah en la presidencia.
Historia reciente (2000–2026)
La paz trajo un intento serio de rendir cuentas. El 16 de enero de 2002 un acuerdo entre Naciones Unidas y el Gobierno creó el Tribunal Especial para Sierra Leona, con sede en Freetown, que procesó a veintitrés personas por crímenes de guerra y de lesa humanidad y se disolvió en diciembre de 2013. Su causa más importante fue la de Charles Taylor, trasladada a La Haya por razones de seguridad: el juicio empezó el 4 de junio de 2007 y el 26 de abril de 2012 fue condenado por once cargos, entre ellos actos de terrorismo, asesinato, violación y esclavitud sexual, a cincuenta años de prisión que cumple en el Reino Unido. Fue el primer jefe de Estado africano condenado por crímenes de guerra.
Ernest Bai Koroma gobernó entre 2007 y 2018. En mayo de 2014 murió la curandera considerada el primer caso de ébola del país, y Sierra Leona registró el mayor número de casos de la epidemia de África occidental, que sumó 28.616 casos y 11.310 muertes en los tres países más afectados. Se cerraron fronteras y escuelas, se desplegó el ejército para sostener las cuarentenas y se hicieron búsquedas casa por casa. El país fue declarado libre de transmisión el 7 de noviembre de 2015 y, tras un rebrote, la OMS dio por cerrado el episodio el 17 de marzo de 2016. Julius Maada Bio ganó la presidencia en 2018.
Política y gobierno en 2026
Según el MAEC (agosto de 2026), Sierra Leona es una república presidencialista; el jefe del Estado y del Gobierno es Julius Maada Bio, desde abril de 2018. David Moinina Sengeh es ministro jefe desde agosto de 2023 y coordina la ejecución de las políticas del gabinete, pero no sustituye al presidente como jefe de Gobierno. Bio fue reelegido el 24 de junio de 2023 con el 56,17 % frente al 41,16 % de Samura Kamara y una participación del 83 %. El resultado se disputó: la misión de observación de la Unión Europea reclamó que se publicaran los resultados desglosados por mesa y el opositor APC pidió repetir la votación. El 26 de noviembre de 2023 un grupo armado asaltó cuarteles y la cárcel de Pademba Road y liberó a más de dos mil presos; el expresidente Koroma fue acusado de traición en enero de 2024, salió a Nigeria y en julio de 2026 la Fiscalía retiró los cargos.
Freedom House la clasifica como «Partly Free» (parcialmente libre), con 59 puntos sobre 100 en Freedom in the World 2025: veintitrés sobre cuarenta en derechos políticos y treinta y seis sobre sesenta en libertades civiles. Es una democracia real pero limitada: resultados discutidos, represión de manifestaciones y corrupción endémica, que Freedom House puntúa con un uno sobre cuatro. Reporteros sin Fronteras la sitúa en el puesto 79 de 180 en 2026, con 57,06 puntos. La UE es su principal socio de desarrollo y España tiene embajada acreditada desde 2019.
Economía y recursos
Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo: el MAEC, en su ficha de agosto de 2026, le atribuye un índice de desarrollo humano de 0,467, el puesto 185 de 193 en 2024, y una renta per cápita del orden de los mil dólares. El PIB de 2025 rondó los 8.600 millones de dólares, con un crecimiento del 4,4 %, y el Banco Mundial proyecta un 4,5 % para 2025 y 2026 y un 4,7 % para 2027. La inflación bajó al 4,3 % en diciembre de 2025, pero repuntó al 8,1 % en febrero de 2026.
La riqueza está en el subsuelo. Las exportaciones de 2024 las encabeza el mineral de hierro, entre 800 y 900 millones de dólares, seguido de los minerales de titanio —el país tiene uno de los mayores depósitos de rutilo del mundo—, los diamantes y la bauxita. China compra la mayor parte y es también el primer proveedor, por delante de India y Turquía. Del otro lado, el país importa combustibles refinados por 500 a 700 millones y arroz por 150 a 200, pese a ser su cultivo básico. El pescado figura entre sus exportaciones agrícolas, aunque las fuentes consultadas no lo cuantifican. La mayoría de la población vive de la agricultura de subsistencia, y el Gobierno ha lanzado el programa Feed Salone para reducir la dependencia alimentaria.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Sierra Leona tenía 8,6 millones de habitantes según el FMI en 2026, con 1,3 millones en Freetown; es un país muy joven, con más del cuarenta por ciento por debajo de los quince años. El inglés es la lengua oficial, pero la que funciona de verdad por carretera es el krio, un criollo de base inglesa nacido de los libertos, con 860.000 hablantes nativos y 6,9 millones como segunda lengua en 2021; lo entiende el 96 % de la población. Se hablan además temne, mende, limba y fula, y los grupos mayoritarios son temne y mende, en torno a un treinta por ciento cada uno. El MAEC da un 77,1 % de musulmanes y un 22,9 % de cristianos, con una convivencia interreligiosa citada a menudo como ejemplo.
En 2025 inscribió su primer bien del Patrimonio Mundial: el complejo Gola-Tiwai, un sitio natural de la Provincia Oriental, en la frontera con Liberia, que protege el mayor bosque tropical del país, unas 71.000 hectáreas con chimpancés occidentales, hipopótamos pigmeos y elefantes de bosque. En la lista indicativa esperan Bunce Island y el Fourah Bay College. Unas palabras de krio abren todas las puertas; conviene vestir con discreción fuera de Freetown, pedir permiso antes de fotografiar a personas y no fotografiar instalaciones militares ni mineras. En ramadán los horarios cambian y el alcohol, fácil de encontrar, se bebe con discreción.