Madagascar es una isla-continente poblada por navegantes austronesios que después se mezclaron con africanos y árabes; por eso el malgache se parece más a las lenguas de Borneo que a las del continente vecino. El reino Merina de las tierras altas estuvo a punto de unificar la isla antes de que Francia la conquistara en 1895–1896, y la independencia de 1960 abrió una historia republicana marcada por golpes y crisis: 1972, 1975, 2009 y, la más reciente, el levantamiento juvenil y militar de octubre de 2025 que derribó a Andry Rajoelina. A fecha de septiembre de 2026 gobierna una transición encabezada por el coronel Michael Randrianirina, con referéndum y elecciones anunciados para 2027, en uno de los países más pobres del mundo.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
Según Britannica, la población de Madagascar «no está emparentada principalmente con los pueblos africanos, sino con los de Indonesia». Las fechas del poblamiento siguen en debate: Britannica sitúa la llegada de los primeros colonos hacia el año 700 y la Wikipedia en español la data entre los siglos II y V, con la migración austronesia como corriente dominante. Hacia el año 1000 se sumaron comerciantes árabes y, en el siglo XVI, los portugueses ya describían ciudades del norte conectadas con las redes afroárabes del Índico.
En la Edad Media se perfilaron los grandes grupos —Sakalava, Betsimisaraka, Merina— y sus jefaturas se convirtieron en reinos gracias al comercio. El más decisivo fue Imerina, en la meseta central, fundado hacia 1540; Andrianjaka fijó la capital en Antananarivo hacia 1610. Tras un periodo de fragmentación, Andrianampoinimerina reunificó Imerina en 1787 y proclamó que «el mar es la frontera de mi arrozal». Su hijo Radama I (1810–1828) extendió la autoridad merina por buena parte de la isla, firmó tratados con Gran Bretaña contra la trata de esclavos y acogió a los misioneros que fijaron el malgache en alfabeto latino en 1823. Ranavalona I (1828–1861) cerró el país a Occidente y persiguió a los cristianos; después, el primer ministro Rainilaiarivony gobernó de hecho durante tres décadas.
Colonización
Francia se impuso en dos guerras. La primera guerra franco-hova (1883–1885) terminó con la cesión de Antsiranana y un protectorado que Madagascar nunca aceptó del todo; la segunda, en 1895, acabó con la toma de Antananarivo. En 1896 París anexionó formalmente la isla y abolió la esclavitud, y en 1897 depuso a la última reina, Ranavalona III, que murió en el exilio. El general Joseph Gallieni, gobernador hasta 1905, sometió la rebelión de los Menalamba y organizó la administración colonial.
El balance colonial es contradictorio. La Wikipedia en inglés resume que la administración francesa «construyó infraestructuras al tiempo que aplicaba políticas de trabajo forzado», y que la modernización llegó acompañada de explotación. Las tensiones estallaron el 29 de marzo de 1947 en la insurrección nacionalista, reprimida con una dureza cuya cifra de muertos malgaches se estima «entre 11.000 y 80.000». Tras la represión, Francia fue cediendo: la Loi-cadre de 1956 trajo el sufragio universal y más autonomía local, y el 14 de octubre de 1958 Madagascar se convirtió en república autónoma dentro de la Comunidad Francesa. Quedaron el francés como lengua de la administración, los cultivos de exportación como el café y la vainilla, y una élite dividida entre el vínculo con París y la «malgachización».
Independencia y construcción del Estado
La independencia llegó el 26 de junio de 1960, hoy fiesta nacional, con Philibert Tsiranana como primer presidente y una Primera República muy ligada a Francia. En 1972 una oleada de protestas populares forzó su dimisión y abrió un periodo de gobiernos militares. El 15 de junio de 1975 el capitán de fragata Didier Ratsiraka tomó el poder y fundó la República Democrática de Madagascar, de orientación socialista, que nacionalizó sectores enteros y se alejó de Occidente durante más de quince años.
El agotamiento de ese modelo se hizo visible en las protestas de 1991–1992, que obligaron a adoptar una Constitución democrática en 1992 y dieron paso a la Tercera República. Albert Zafy ganó las elecciones multipartidistas de 1993, pero fue destituido por el Parlamento y Ratsiraka volvió a la presidencia en 1997 por las urnas. El siglo se cerró con un Estado formalmente pluralista pero con instituciones frágiles y una economía que, según el MAEC, dejó a Madagascar entre los países con menor índice de desarrollo humano del planeta. España había establecido relaciones diplomáticas con la joven república el 25 de marzo de 1966, aunque sin embajada residente en la isla.
Historia reciente (2000–2026)
Las elecciones de 2001–2002, muy disputadas, dieron la presidencia al empresario Marc Ravalomanana. En enero de 2009 comenzaron protestas masivas lideradas por el alcalde de Antananarivo, Andry Rajoelina, y el 16 de marzo el ejército tomó el palacio presidencial y le entregó el poder. Siguieron cuatro años de transición y la Constitución de la Cuarta República, del 11 de diciembre de 2010. Las elecciones del 20 de diciembre de 2013 las ganó Hery Rajaonarimampianina; Rajoelina volvió por las urnas en 2018 y fue reelegido en noviembre de 2023 con el 59 por ciento de los votos y la participación más baja de la historia del país, un 46 por ciento.
El final llegó desde la calle. El 25 de septiembre de 2025, los cortes de agua y electricidad en la capital y la corrupción sacaron a la calle al movimiento juvenil «Gen Z Madagascar». La Oficina de Derechos Humanos de la ONU contabilizó 22 muertos y un centenar de heridos. El 11 de octubre la unidad de élite CAPSAT, mandada por el coronel Michael Randrianirina, se puso del lado de los manifestantes; Rajoelina huyó del país, la Asamblea Nacional lo destituyó el 14 de octubre y la Corte Constitucional declaró vacante la presidencia. Randrianirina juró el cargo el 17 de octubre de 2025.
Política y gobierno en 2026
A fecha de septiembre de 2026, según la Ficha País del MAEC (junio de 2026), el jefe de Estado es el coronel Michael Randrianirina, investido el 17 de octubre de 2025, y el primer ministro es Mamitiana Rajaonarison, nombrado en marzo de 2026. Formalmente sigue siendo una república semipresidencialista, pero la Unión Africana lo calificó de cambio inconstitucional de gobierno y suspendió al país el 15 de octubre de 2025. Freedom House clasificaba a Madagascar en 2025 como «Partly Free» con 55 sobre 100; en 2026, ya con el golpe, mantiene el estatus pero baja a 50 sobre 100, con el proceso electoral puntuado a cero. En la práctica es un régimen militar de transición con promesa de retorno civil: la hoja de ruta prevé una Constitución de Quinta República, y la CENI anunció en mayo de 2026 el referéndum para junio y las presidenciales para octubre de 2027. Randrianirina ha dicho que no piensa presentarse.
Reporteros Sin Fronteras sitúa al país en el puesto 103 de 180 en 2026. Freedom House señala corrupción persistente y «anarquía y pobreza» en el sur. Según el MAEC, la UE es el principal socio comercial e inversor, con 459 millones de euros para 2021–2027; la embajada española reside en Pretoria y hay un consulado honorario en Antananarivo.
Economía y recursos
Madagascar es uno de los países más pobres del mundo. Según el MAEC, el PIB de 2025 rondó los 19.600 millones de dólares y el PIB por habitante apenas 620 dólares; el Banco Mundial (julio de 2026) estima la pobreza en un 66,5 por ciento en 2025. La moneda es el ariary malgache; en marzo de 2025 un euro valía unos 4.900 ariary. Los servicios aportan casi la mitad del PIB, pero la agricultura emplea a la gran mayoría de la población, sobre todo en el arroz.
Las exportaciones de 2025 sumaron unos 2.500 millones de dólares frente a 5.200 millones de importaciones, un déficit crónico. Encabezan la lista el níquel y el cobalto de la mina de Ambatovy, las especias —el país produce en torno al 80 por ciento de la vainilla mundial, además de clavo y café—, las prendas de vestir de las zonas francas que exportan a Estados Unidos y a la UE, y la ilmenita que Rio Tinto extrae cerca de Fort Dauphin. China es el primer socio comercial y la UE el mayor inversor; el país depende además de la ayuda multilateral, con una cartera del Banco Mundial de 3.500 millones de dólares. Los ciclones Gezani y Fytia de febrero de 2026 recuerdan que el crecimiento, del 3 al 4 por ciento anual, se lo lleva a menudo el clima.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Madagascar tenía unos 31 millones de habitantes en 2024. Las lenguas oficiales son el malgache, de raíz austronesia y hablado en toda la isla, y el francés. Solo un 26 por ciento hablaba francés en 2022; por carretera domina el malgache y el inglés es casi inexistente, así que un conductor-guía que traduzca resulta imprescindible. Según el MAEC, el 84,7 por ciento de la población es cristiana, un 4,7 por ciento sigue religiones tradicionales y un 3,1 por ciento es musulmana. Hay unos dieciocho grupos: Merina y Betsileo en las tierras altas, Betsimisaraka, Sakalava y Antandroy en las costas.
Los ancestros y los tabúes, «fady», ordenan la vida cotidiana; en las tierras altas la «famadihana» reúne a la familia para envolver de nuevo a los difuntos en sudarios de seda. El «hira gasy» mezcla música, danza y oratoria, el «salegy» anima las fiestas costeras y la «valiha» es el instrumento nacional. Se come arroz, «vary», con un guiso, «laoka»; la fiesta nacional es el 26 de junio. La UNESCO protege la colina real de Ambohimanga, los bosques secos de Andrefana y las selvas del Atsinanana. Pregunte antes de fotografiar personas o tumbas, respete los fady que le indiquen y vista con discreción; el alcohol es habitual, y el ramadán, que en 2027 empieza en torno al 8 de febrero, apenas afecta al viajero salvo en comunidades musulmanas.