Egipto es el país donde el Estado y la escritura llevan más de cinco milenios sin una interrupción real: del Egipto faraónico unificado hacia el 3050 a.C. a la conquista árabe del siglo VII, que le dio la lengua y la religión que hoy lo definen. Fue provincia otomana, después protectorado británico y logró una independencia nominal en 1922. Desde 1952 lo gobiernan militares, con el paréntesis del breve experimento democrático de 2011-2013. Hoy es una república muy centralizada bajo Abdelfattah Al Sisi, clasificada como «no libre» por Freedom House en 2025. Con unos 118 millones de habitantes apretados en el valle y el delta del Nilo, vive del canal de Suez, el turismo, el gas natural y las remesas de sus emigrantes.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
La agricultura organizada aparece en el valle del Nilo hacia el 6000 a.C., y el territorio queda dividido en dos reinos, el Alto y el Bajo Egipto, hasta que hacia el 3050 a.C. Menes —identificado con Narmer— los unifica. Durante el Imperio Antiguo, entre el 3050 y el 2180 a.C., la III dinastía inaugura las grandes pirámides de piedra, que culminan en Guiza con Keops, Kefrén y Micerino.
Tras un periodo de fragmentación llega el Imperio Medio, entre el 2055 y el 1650 a.C., y, tras el dominio de los hicsos, el Imperio Nuevo, entre el 1550 y el 1070 a.C.: la época de Hatshepsut, Ajenatón, Tutankamón y Ramsés II, que libró la batalla de Kadesh hacia el 1258 a.C. En el Tercer Periodo Intermedio gobiernan dinastías libias y después los reyes nubios de Kush.
Siguen las invasiones persas, la conquista de Alejandro Magno en el 332 a.C. y la dinastía ptolemaica, que termina en el 30 a.C., cuando Octavio convierte Egipto en provincia romana. La conquista árabe de 639-642 lo integra en el mundo islámico: los fatimíes fundan El Cairo entre 969 y 972, Saladino toma el poder en 1171 y los mamelucos gobiernan hasta 1517, cuando Selim I incorpora el país al Imperio otomano.
Colonización
La potencia colonial de Egipto fue el Reino Unido, aunque llegó tarde y por la vía de la deuda. En 1798 Napoleón invadió el país y rompió el equilibrio otomano-mameluco; en 1805 Mehmet Alí fue reconocido gobernante hereditario y lanzó una modernización militar y administrativa que hizo de Egipto una potencia autónoma dentro del Imperio otomano.
El punto de inflexión fue el canal de Suez, inaugurado en 1869. La obra y el endeudamiento de los jedives pusieron al país bajo control financiero europeo. Cuando el movimiento nacionalista del coronel Ahmed Urabi desafió esa tutela, Gran Bretaña ocupó Egipto militarmente en 1882. La ocupación se formalizó como protectorado en 1914 y la agitación nacionalista de posguerra forzó a Londres a conceder en 1922 una independencia nominal bajo el rey Fuad I.
Lo que dejó aquel periodo sigue siendo visible: el canal como activo estratégico y fuente de divisas, una red ferroviaria y de regadío pensada para la exportación agrícola, una administración muy centralizada y una presencia militar extranjera junto al canal que condicionó la política egipcia otras tres décadas.
Independencia y construcción del Estado
La independencia de 1922 fue incompleta: la monarquía de Fuad I y después de Faruk convivió con tropas británicas y un parlamento inestable, y esa contradicción acabó con ella: en 1952 el Movimiento de Oficiales Libres derrocó la monarquía y en 1953 se proclamó la república, punto de partida del Egipto contemporáneo.
Con Gamal Abdel Nasser, Egipto fue el motor del panarabismo. La nacionalización del canal de Suez en 1956 fue el gesto fundacional de ese proyecto; la derrota en la Guerra de los Seis Días de 1967, con la ocupación israelí de la península del Sinaí, lo quebró. Su sucesor, Anuar el Sadat, cambió de rumbo: lanzó la guerra de 1973, negoció los Acuerdos de Camp David de 1978 y firmó en 1979 el tratado de paz con Israel, que hizo de Egipto el primer país árabe en reconocer al Estado israelí. Ese giro le costó la vida y fue asesinado en 1981.
Le siguió Hosni Mubarak, que gobernó desde 1982 hasta 2011: casi tres décadas de continuidad autoritaria, con el ejército como columna vertebral del Estado y la población creciendo sin pausa sobre la misma franja estrecha de tierra cultivable.
Historia reciente (2000-2026)
El 25 de enero de 2011, el «Día de la Ira», unas quince mil personas ocuparon la plaza Tahrir de El Cairo. Tras dieciocho días de protestas y varios centenares de muertos, Mubarak dimitió el 11 de febrero de 2011 y el poder pasó al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. En junio de 2012 Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes, ganó las primeras presidenciales competitivas del país.
El experimento duró un año. El 3 de julio de 2013 las Fuerzas Armadas, con Abdelfattah Al Sisi como ministro de Defensa —cargo que ocupaba desde agosto de 2012—, destituyeron a Morsi; la dispersión de las acampadas de Rabaa, en agosto de 2013, dejó más de novecientos muertos. Una nueva Constitución entró en vigor el 18 de enero de 2014 y Al Sisi fue elegido presidente ese mismo año.
Desde entonces el país combina cierre político y tensión económica: reforma constitucional en 2019, reelección en 2023, devaluaciones de la libra, un programa del FMI ampliado a 8.000 millones de dólares y la venta del litoral de Ras El Hekma a Emiratos por 35.000 millones. La guerra de Gaza hundió los ingresos del canal, Etiopía inauguró su gran presa del Nilo Azul el 9 de septiembre de 2025 y el Gran Museo Egipcio abrió el 1 de noviembre de 2025.
Política y gobierno en 2026
Egipto es una república. Según la ficha país del Ministerio de Asuntos Exteriores español, de junio de 2026, la Constitución vigente entró en vigor en enero de 2014, se reformó en 2019 y establece un sistema semipresidencialista con parlamento bicameral. El jefe del Estado es Abdelfattah Al Sisi, presidente desde mayo de 2014: llegó al poder tras encabezar como ministro de Defensa la destitución de Morsi en 2013 y fue reelegido en diciembre de 2023 con el 89,6% de los votos. El jefe de Gobierno es Mostafa Madbuli. El referéndum de 2019 alargó el mandato presidencial a seis años y permite a Al Sisi seguir hasta 2030, fecha de las próximas presidenciales. La Cámara de Representantes, de 596 escaños, se renovó entre noviembre de 2025 y enero de 2026, con un 32,41% de participación y mayoría del oficialista Mustaqbal Watan.
Freedom House clasifica a Egipto en 2025 como «Not Free», con 18 puntos sobre 100 —6 de 40 en derechos políticos y 12 de 60 en libertades civiles— y afirma que Al Sisi «ha gobernado Egipto de manera autoritaria». No es, por tanto, una democracia, sino un régimen autoritario con elecciones sin competencia real. Reporteros Sin Fronteras lo sitúa en el puesto 169 de 180 en 2026 y Human Rights Watch documenta miles de detenidos y la prohibición de hecho de las manifestaciones.
El MAEC, el 15 de julio de 2026, desaconseja el norte del Sinaí, que exige autorización previa, y advierte de cierres intermitentes en las fronteras con Libia y con Sudán. Con España las relaciones se elevaron a Asociación Estratégica en 2025; con la Unión Europea rige el Acuerdo de Asociación desde 2004, ampliado a Asociación Estratégica y Global en 2024.
Economía y recursos
Egipto es una economía grande y tensionada. El PIB se situó en 347.340 millones de dólares en el ejercicio 2024-2025 y la renta per cápita en 3.580 dólares según el FMI, o 3.086 según el Banco Mundial para 2025. El crecimiento fue del 4,4%, la inflación estaba en el 13,4% en febrero de 2026 y la deuda pública equivale al 87% del PIB. La moneda es la libra egipcia, a razón de unas 61,5 libras por euro.
Los servicios aportan la mitad del PIB y la agricultura el 11%. Las exportaciones sumaron 70.200 millones de dólares frente a 105.300 millones de importaciones, un desequilibrio que cubre con cuatro grandes entradas de divisas: el canal de Suez, el turismo, el gas natural y, sobre todo, las remesas de los emigrantes, que en 2025 equivalieron al 11,9% del PIB y a más de la mitad de las divisas recibidas. El turismo batió récord con 19 millones de visitantes en 2025, mientras los ingresos del canal caían más del 50% entre 2023 y 2025 por los ataques hutíes en el mar Rojo.
Los grandes proyectos marcan la política económica: la Nueva Capital Administrativa, a setenta kilómetros de El Cairo y operativa desde mediados de 2024; el litoral de Ras El Hekma, con capital emiratí; y el Gran Museo Egipcio, de 1.200 millones de dólares.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
Egipto ronda los 118 millones de habitantes según Naciones Unidas en 2025, casi todos en el valle y el delta del Nilo: El Cairo y Guiza reúnen unos 26 millones y Alejandría supera los 5,9 millones. La edad media es de 24,7 años.
El idioma oficial es el árabe. Por carretera uno se entiende en árabe egipcio, la variedad coloquial con unos 84 millones de hablantes nativos y el dialecto árabe mejor comprendido de la región gracias al cine y la música; el inglés funciona en zonas turísticas. Sobreviven el copto como lengua litúrgica, el nubio en el sur, el bereber siwi en Siwa y el árabe beduino en el Sinaí. El islam es la religión oficial: entre el 91% y el 93% de la población es musulmana suní y entre el 7% y el 9% cristiana, sobre todo copta ortodoxa, según el MAEC en junio de 2026.
La cultura egipcia pesa en toda la región: la voz de Umm Kulthum, el cine de El Cairo y la obra de Naguib Mahfuz, primer Nobel de literatura en árabe. En la mesa mandan el koshari, el ful medames, la taameya y la molojía, con pan aish baladi, té y karkadé. Tiene siete sitios en la lista del Patrimonio Mundial, seis culturales y uno natural: Menfis, la antigua Tebas, Abu Mena, El Cairo histórico, los monumentos nubios de Abu Simbel a Philae, Santa Catalina y Wadi Al-Hitan.
Fuera de los resorts conviene vestir con hombros y rodillas cubiertos y llevar pañuelo para las mezquitas. Pida permiso antes de fotografiar a personas, evite las instalaciones militares y no lleve dron: están prohibidos. En 2027 el ramadán empieza en torno al 8 de febrero: comer o fumar en público de día resulta ofensivo y el alcohol desaparece de la calle.