Comoras es un archipiélago del canal de Mozambique formado por tres islas —Gran Comora, Anjouan y Mohéli— que suman 1.862 kilómetros cuadrados y algo más de un millón de habitantes, según la ficha país del Ministerio de Asuntos Exteriores español actualizada en enero de 2026. Nació como Estado el 6 de julio de 1975 y desde entonces ha vivido más de veinte golpes o intentos de golpe, una cifra que explica buena parte de su historia contemporánea. Azali Assoumani, que llegó al poder mediante un golpe militar en 1999, gobierna de forma continuada desde 2016. La cuarta isla del archipiélago, Mayotte, sigue siendo francesa y Moroni nunca ha dejado de reclamarla. El país es, además, el primer productor mundial de ylang-ylang.
Orígenes y reinos anteriores a la colonización
Las Comoras se poblaron por oleadas sucesivas. Britannica sitúa la llegada de grupos de posible ascendencia malayo-polinesia entre los siglos V y VI, a los que se sumaron poblaciones procedentes de África oriental, de Madagascar y del mundo árabe. La Wikipedia en español fecha el primer desarrollo histórico documentado en la influencia suajili y en la fase de Dembeni, entre los siglos IX y X, cuando el archipiélago quedó engarzado en las rutas comerciales del océano Índico.
Entre los siglos XI y XV, comerciantes llegados de Oriente Medio y de Madagascar ampliaron su presencia y el islam se convirtió en el cemento social de las islas. De aquel periodo arranca la tradición de los sultanatos: ciudades-Estado con sus medinas, mezquitas y linajes rivales. La UNESCO inscribió en 2026 «Las medinas de los sultanatos históricos de las Comoras», un bien en serie de seis ciudades históricas cuyos núcleos urbanos surgieron, como mínimo, en el siglo XI y que se transformaron en ciudades-Estado durante los siglos XIV y XV. Aquella organización social —costumbres matrilineales, clases de edad, autoridad religiosa— sigue activa hoy, según la propia UNESCO.
Colonización
Los primeros europeos en frecuentar el archipiélago fueron portugueses: la Wikipedia en español fecha sus visitas desde 1505 y Britannica sitúa las primeras expediciones en el siglo XVI. Ninguno se quedó. Quien se quedó fue Francia. Según Britannica, París tomó posesión de Mayotte en 1843 —la Wikipedia en español adelanta la ocupación a 1841— y extendió su protectorado sobre las otras tres islas en 1886. En 1912 el conjunto quedó incorporado administrativamente a Madagascar, gobernado desde otra colonia.
La colonización dejó tres herencias que todavía pesan. La primera, una economía de plantación orientada a la exportación de productos aromáticos, que sigue siendo el grueso de las ventas exteriores. La segunda, el francés como lengua administrativa, hoy oficial junto al árabe y el comorano, según la ficha país del Ministerio de Asuntos Exteriores español actualizada en enero de 2026. La tercera, y la más explosiva, la separación de Mayotte: en 1946 las islas obtuvieron el estatuto de territorio de ultramar y, cuando llegó la hora de la independencia, la cuarta isla tomó un camino distinto al de las otras tres. Esa fractura, más que ninguna otra cosa, condiciona hoy los movimientos marítimos de toda la zona.
Independencia y construcción del Estado
El 6 de julio de 1975 el Parlamento comorano declaró la independencia del conjunto del archipiélago, con Ahmed Abdallah al frente. Mayotte no siguió: en el referéndum de 1974 el 63,8 % de sus votantes se pronunció contra la independencia y en 1976 el respaldo a Francia llegó al 99,4 %, según la Wikipedia en inglés. Naciones Unidas reconoció la integridad territorial comorana, pero Francia conservó la isla y en 1976 vetó en solitario una resolución del Consejo de Seguridad favorable a Moroni.
Lo que vino después fue un carrusel. Ali Soilih derrocó a Abdallah semanas más tarde e intentó levantar una república laica y socialista; fue capturado el 13 de mayo de 1978 y ejecutado poco más tarde. El mercenario francés Bob Denard repuso a Abdallah y se convirtió, en palabras de la Wikipedia en español, en el «virrey de las Comoras» durante una década. Abdallah fue asesinado en noviembre de 1989. En 1997 Anjouan y Mohéli proclamaron su secesión y el Estado tardó años en recuperar el control. En febrero de 1999 el coronel Azali Assoumani tomó el poder en un golpe de Estado. El país, que se llamaba Estado de las Comoras, fue República Federal Islámica desde 1978 hasta finales de 2001.
Historia reciente (2000–2026)
La crisis secesionista se cerró con una constitución aprobada en diciembre de 2001 que instauró una presidencia rotatoria entre las tres islas; el 23 de ese mes el país adoptó el nombre de Unión de las Comoras, según la ficha del ministerio español. Assoumani regresó por la vía electoral y ganó las presidenciales de 2016 con el 41,43 % frente al 39,67 % de su rival. El 30 de julio de 2018, otro referéndum boicoteado por la oposición reforzó los poderes del presidente, suprimió la vicepresidencia y el Tribunal Constitucional y permitió dos mandatos consecutivos.
Reelegido en 2019, Assoumani volvió a serlo el 14 de enero de 2024 con el 57,02 % de los votos. Los cinco candidatos de la oposición rechazaron el resultado; entre el 17 y el 18 de enero hubo disturbios en la capital, con al menos un muerto, veinticinco heridos y toque de queda, y el Tribunal Supremo validó los comicios el 24 de enero. Mayotte siguió su rumbo: el 29 de marzo de 2009 un 95,5 % de sus votantes aprobó convertirse en departamento francés, consumado el 31 de marzo de 2011. El 15 de diciembre de 2024 el ciclón Chido la arrasó —racha máxima de 226 km/h en el aeropuerto de Pamandzi, 40 muertos y hasta 100.000 desplazados—; en Comoras no hubo víctimas mortales, pero sí 64.150 afectados.
Política y gobierno en 2026
Comoras es, según la ficha país del Ministerio de Asuntos Exteriores español actualizada en enero de 2026, una «república presidencialista federal multipartidista» con un parlamento unicameral de 33 diputados y mandatos de cinco años. El jefe del Estado y del Gobierno es Azali Assoumani, que llegó al poder por un golpe en 1999 y que, según esa ficha, fue elegido o reelegido en 2002, 2016, 2019 y 2024. En las legislativas del 12 de enero de 2025, con baja participación y boicot de parte de la oposición, su partido arrasó; el ministerio habla de «máxima polarización política» y de «rumores de una sucesión dinástica» en torno al hijo del presidente.
Freedom House lo clasificó en 2025 como «Partly Free», parcialmente libre, con 42 puntos sobre 100: 16 sobre 40 en derechos políticos y 26 sobre 60 en libertades civiles. Sostiene que desde 2019 Assoumani «ha consolidado el poder reprimiendo a la oposición y limitando la libertad de prensa». Ni dictadura cerrada ni democracia plena. Reporteros Sin Fronteras lo sitúa en el puesto 72 de 180 en su índice de 2026. En mayo de 2026 una subida del gasóleo del 46 % desató protestas con dos muertos y 39 detenidos, según el CIVICUS Monitor. Con España «apenas existen relaciones bilaterales», resume el ministerio; la Unión Europea es «el principal socio económico», con 22 millones de euros para 2025-2027.
Economía y recursos
Comoras es un país pequeño y pobre. Según la ficha del Ministerio de Asuntos Exteriores español (enero de 2026), el PIB rondaba los 1.440 millones de dólares en 2024, con una renta por habitante de unos 1.620 dólares, un crecimiento del 3,3 % y una inflación del 5 %. La moneda es el franco comorano. La agricultura, la silvicultura y la pesca aportan el 36,6 % del producto y los servicios el 50,1 %. El desequilibrio comercial es extremo: 13 millones de dólares exportados frente a 274 millones importados.
Lo que sale del archipiélago son aromas. Comoras es el primer productor mundial de ylang-ylang —en torno al 80 % de la oferta global, según la Wikipedia en inglés— y exporta también vainilla y clavo. Sus principales clientes son India, con el 37,3 %, y Francia, con el 19,7 %. El motor está fuera: el Banco Mundial describe una economía impulsada por las remesas y el consumo interno, y la Wikipedia en francés cifra en un 25 % del PIB los envíos de la diáspora. El mismo Banco Mundial estimaba un 3,8 % de crecimiento en 2025 y un 18 % de pobreza con el umbral de 4,20 dólares diarios. El suelo es volcánico y el Karthala, de 2.361 metros, sigue activo, con erupciones en 2005, 2006 y 2007.
Sociedad: idiomas, religión y cultura
La ficha del ministerio español cifra la población en 1,03 millones de habitantes en 2024 y la esperanza de vida en 67 años. Los idiomas oficiales son el árabe, el francés y el comorano, lengua emparentada con el suajili, con un dialecto por isla: shingazidja, shindzuani y shimwali. Por carretera uno se entiende en comorano y, con frecuencia, en francés. El 98 % de la población es musulmana, fundamentalmente suní, según el ministerio, que describe el país como «comoranos 97 %; makua 2 %», con minorías suajili, malgache y árabe.
La música más característica es el twarab, importado de Zanzíbar. La cocina gira en torno al madaba y el samusa, y la gran boda, el anda, es la institución social de Gran Comora. Su único bien del Patrimonio Mundial son las medinas de los sultanatos históricos, inscritas en 2026. El visado se saca a la llegada, entre 30 y 50 euros, y los ferris entre islas están «mal regulados», según el Departamento de Estado estadounidense. Conviene la ropa discreta, con hombros y rodillas cubiertos, y pedir permiso antes de fotografiar a alguien. Durante el ramadán, que en 2027 empieza en torno al 8 de febrero, no se come ni se bebe en público de día. El alcohol es marginal en un país casi enteramente musulmán: fuera de algún hotel, no se busca.